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viernes, 24 de abril de 2015

Copa de falso Brownie con yogur




Buenaaas…
Aquí os traigo un postre rápido, facilísimo e increíblemente rico.
La receta es la de “Tortilla fea de chocolate” de Elena Arzak, pero he cambiado la forma de tortilla por la de un revuelto, con una presentación diferente y con algo que contrasta un poco con el fuerte sabor a chocolate.
No sabía cómo llamarlo, pero al final me decidí por lo de “falso brownie” porque me recuerda un poco al sabor y a la textura jugosa del brownie.
Bueno, espero que lo pongáis en práctica y os guste tanto como a mí!

Ingredientes (para 2 copas):
 - 3 huevos
 - 75 gr de azúcar
 - 75 gr de chocolate negro 70%
 - 6 gr de cacao en polvo
 - 1 yogur o nata montada
 - Fruta para decorar (con trocitos de fresa está buenísimo)

Preparación:
Batimos los huevos y los mezclamos con el azúcar y el cacao en polvo.
Picamos la cobertura de chocolate negro y la agregamos a la mezcla anterior.
Calentamos una sartén con una gotita de aceite y echamos la mezcla.
A fuego medio-alto vais removiendo constantemente como si estuvierais haciendo huevos revueltos (también podéis intentar hacer una tortilla). El tiempo que lo tengáis en el fuego dependerá del gusto de cada uno, si lo queréis más o menos jugoso.
Una vez esté a vuestro gusto, lo apartáis a un plato o directamente lo servís en las copas.
Acto seguido repartimos el yogur por encima y acabamos con algo de fruta.
Lo ideal es comérselo en seguida (sin quemarnos la lengua…) para notar el contraste del “brownie” caliente con el yogur frío.
ALTERNATIVAS: A la mezcla de huevos, chocolate y azúcar podéis añadirle trocitos de fruta como plátano, fresa, naranja… O poner más fruta fresca troceada como topping.
Otra alternativa es el yogur, podéis usar el que más os guste. Yo en este caso usé yogur griego azucarado que le daba un toque ácido. Aunque también podéis sustituir el yogur por nata, una bola de helado o lo que queráis.

¡Probadlo y que lo disfrutéis!

viernes, 10 de abril de 2015

Quinoa con verduras y Mayonesa de tomate y ajo asados




¡Hola!
Hoy una súper receta que organizó Jose, mi chico. Y como me encanta cocinar con él, se la dedico. Faltaría más.
Y bueno… a pesar de que la quinoa sea cara, de vez en cuando podemos permitirnos el lujo de comprarla y hacer platos tan exquisitos como éste.

Ingredientes (para 2-3 personas):
 - 250 gr de quinoa
 - 500 ml de agua o caldo
 - 1 puerro grande
 - 2 pimientos verdes
 - 1 calabacín grande
 - 2 zanahorias
 - Aceite de oliva virgen extra
 - Sal y pimienta negra
Para la mayonesa: 1 huevo, aceite de oliva, un chorrito de vinagre, 1 tomate grande, 1 cabeza de ajos, perejil picado y sal

Preparación:
Empezamos picando toda la verdura (no hace falta que sean trozos muy pequeños).
Ponemos el tomate y la cabeza de ajos en una fuente de horno con un poco de aceite de oliva y sal. Asamos en el horno unos 20 minutos a 200ºC.
Mientras pochamos las verduras con un poco de aceite, sal y pimienta, siguiendo el orden: zanahoria, puerro, calabacín y pimiento.
Por otro lado, hacemos la mayonesa. Para ello, ponemos en el vaso de la batidora el huevo, el chorrito de vinagre, una pizca de sal y un vaso de aceite más o menos. Apoyamos la batidora en el fondo y hasta que no cambie de textura y empiece a ligar, no la levantamos. Luego podemos ir batiendo moviendo muy despacio la batidora hasta conseguir la textura deseada. Os recomiendo que la mayonesa esté espesa (cuanto más aceite le añadamos, más espesa será) porque luego la mezclaremos con el puré de tomate y ajos asados y quedará más líquido.
Cuando la verdura esté pochada, le añadimos la quinoa lavada (importante lavarla bien antes), el agua y un poco más de sal. Removemos y cocemos unos 15-20 minutos hasta que el agua se haya consumido.
Por otro lado, cuando el tomate y los ajos estén asados, los pelamos bien y batimos con una pizca de sal para hacer el puré.
Lo mezclamos con la mayonesa y un poco de perejil picado. Reservamos.
Una vez esté la quinoa bien cocida y el caldo consumido es hora de servir el plato. Para ello, ponemos una base de mayonesa y encima la quinoa. Espolvoreamos un poco más de perejil picado…
 

 Y a disfrutar!

lunes, 2 de marzo de 2015

Pizza casera (sin horno) con salchichas y pavo braseado




¡Holaa!
Por fin me he decidido a subir nueva receta que creo va a gustar a muuucha gente. Será la primera del 2015 y espero que la pongáis en práctica, porque es muy fácil, está muy rica y encima no necesita horno.
La receta os la explico muy detalladamente para que os queden bien claros todos los pasos y para que os salga perfecta.
Por cierto, se la dedico a mi hermano! Porque somos los “chefs” de esta receta ;)

Ingredientes (para 2 pizzas de unos 22cm):
 - 200 gr de harina
 - 125 ml de agua
 - 8 gr de levadura fresca (o 3 gr de levadura de panadería, liofilizada)
 - 2 cucharaditas (de las de café) de sal
 - 1 cucharada sopera de aceite de oliva
 - Harina extra para amasar
 - Y los ingredientes que le queráis poner… para mí los fijos son el tomate, el orégano y el queso; a partir de ahí, los que os apetezcan!

Preparación:
Empezamos tamizando la harina (pasándola por un colador) sobre un bol grande, donde haremos la masa. Luego le añadimos la sal y mezclamos bien.
Por otro lado, templamos el agua. La metemos en el microondas unos 10 o 15 segundos (más no, porque estará demasiado caliente y la masa se pegará). Una vez tibia, disolvemos la levadura en ella removiendo muy bien.
Añadimos la levadura líquida al bol con la harina y echamos también la cucharada de aceite.
Empezamos a mezclarlo todo con ayuda de una cuchara hasta que sea difícil de trabajar, entonces nos ponemos un poco de harina en las manos y seguimos amasando con las manos hasta tener una bola bien integrada. Si veis que se os pega a las manos le vais echando harina poco a poco y si queda muy seca, le ponéis unas gotitas de agua.
Luego ponemos un poco de harina en la mesa o encimera de la cocina y ponemos nuestra bola de masa. En este momento podemos dejarla tal cual y amasarla para hacer una pizza más grande o cortarla por la mitad (quedarán dos bolas de unos 200-220 gr cada una) para hacer 2 pizzas individuales. Yo recomiendo esto último, porque al tener que cocinarla en una sartén u olla tenemos que ajustarnos al tamaño de ésta.
Ahora cogemos un rodillo, le ponemos un poco de harina y amasamos la pizza hasta que tenga el tamaño deseado. Yo la ajusto al tamaño de mi olla que es de 22 cm y lo calculo poniendo la tapa encima. Es importante que la masa sea un poco más grande que la tapa porque así podremos hacerle los bordes.
Cuando la masa esté finita y del tamaño justo, le ponemos un poquito de harina por abajo (pasando la mano) para asegurarnos de que no se pegue a la olla. Entonces, la colocamos bien y doblamos los bordes. Tapamos y dejamos que repose unos 30-45 minutos (cuanto más, mejor). Esto hará que se hinche, que queden los bordes más esponjosos y que se dore toda la base por igual.
Durante este tiempo, podéis aprovechar para cocinar los ingredientes que le queráis poner a la pizza, si es necesario. Debéis tener en cuenta que lo único que va a pasar mientras se cocine la pizza es que se funda el queso y se calienten e integren el resto de ingredientes, es decir, no pongáis verdura cruda o carne para que se cocine porque no se va a hacer. Así que el mejor momento para dejar todos los ingredientes preparados es mientras reposa la masa.
Una vez ha pasado el tiempo de reposo, encendemos el fuego al mínimo y vamos colocando los ingredientes. Empezamos por el tomate y el orégano, luego los ingredientes que elijáis y acabamos con el queso rallado y/o en lonchas y un poco más de orégano si queréis. Cuando esté a vuestro gusto, la tapáis y dejáis que se cocine. Tarda unos 15 minutos aproximadamente.
Cuando pase este tiempo, quitáis la tapa rápidamente (para que no caigan las gotas de vapor en la pizza) y comprobáis que el queso esté derretido y la base dorada (se levanta fácilmente con una espátula). Si necesita más tiempo, la dejáis y le echáis un vistazo de vez en cuando. Esto dependerá del tiempo que hayáis estado poniendo los ingredientes, de la olla o sartén que uséis y de lo fina que sea la masa.
Una vez esté lista, la sacáis (es muy fácil, porque estará crujiente) y la servís.

NOTA IMPORTANTE: Yo cocino la pizza en dos ollas AMC bajitas y redondas de 22 cm con tapa, pero también podéis hacerlo en una sartén antiadherente, del tamaño que queráis (solo tenéis que ajustar el tamaño de la masa a vuestra olla o sartén). Lo importante es que no sea muy honda para que sea más fácil sacarla y, sobre todo, que tenga una tapa del tamaño de la olla o sartén.

Ah! Y... por supuesto, si queréis hacer solo una pizza individual podéis hacerlo con la mitad de los ingredientes.












¡Espero que os guste tanto como a mí!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tarta de limón y mascarpone



¡Holaa!
Dos años después de abrir este blog, os dejo la tarta que hice para mi cumple, un autoregalo muy rico ;)
Espero que la probéis y os guste.

Ingredientes:
 - 1 paquete de galletas Digestive (o María)
 - 100 gr de margarina o mantequilla sin sal
 - 1 cucharadita y media de canela (a gustos)
 - 500 gr de queso mascarpone (2 tarrinas)
 - 1 bote pequeño de leche condensada (397 gr)
 - 3 limones: su zumo y ralladura
 - 6 hojas de gelatina
 - 3 vasitos de gelatina de limón

Preparación:
Para empezar, hacemos la base de la tarta. Para ello machacamos las galletas hasta hacerlas polvo y las mezclamos con la canela y la mantequilla derretida.


Echamos esta mezcla en un molde desmoldable y aplastamos bien con las manos o una cuchara. Guardamos en la nevera mientras seguimos con la tarta.
Limpiamos muy bien los limones, los rallamos y exprimimos.
Ponemos las hojas de gelatina en un recipiente con agua fresca unos 5 min.
Mientras, echamos el zumo, y si queréis también la ralladura, en un cazo. Cuando esté caliente, apagamos el fuego y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos hasta que se disuelvan.
Ponemos esta mezcla en otro recipiente para que se enfríe un poco.
Por otro lado, mezclamos el queso con la leche condensada y añadimos la mezcla de limón y gelatina. Removemos bien.
Vertemos esta crema en el molde y dejamos enfriar en la nevera.
Cuando esté un poco sólida, removemos las gelatinas de limón en otro recipiente y se las añadimos por encima a modo de topping. Volvemos a meter en la nevera hasta la hora de servir. Lo mejor es hacerla de un día para otro.


¡Gracias a todos los que me leéis!

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